Se rie con los ojos chinos. Y yo que nunca lo había visto, estoy re manija y no paro de mirarlo. Es el primo de un amigo, vive en Lanus y se queda en semana santa porque se peleo con su madre. Come chicles de frutilla y cuando habla se siente un olor a fruta artificial horrible que le queda encantador… Me parece que se aprovecha de mi debilidad por los cuerpos tatuados menor de 21, y me pone cara de ¿y ahora que hacemos? levantando la cejas para que yo le convide otra pitada de mi cigarrillo, y así toda la tarde esperando que se haga lo suficiente flor como para tironearle la remera.
