I
Estoy dejando que mi pelo crezca largo como el de una sirena (largo y ondulado, del color del amanecer, o como el cielo se pone mucho mas tarde, cuando nadie sale de casa y todo esta en silencio)
De pasos cubro las veredas de olas transparentes… MI PIEL ESTA CUBIERTA DE SAL.
II
Nunca supe tanto de plantas como creías. Solo se como soñar vivir en un árbol. Despertar en suelo abrazados a sus raíces. Observar nuestro universo microscópico que habitamos entre hilos verdes y amarillos, alimentados de sol y lluvia sedante. Solo se el nombre que tiene el pasto del jardín de casa, con baldosas grises rotas y desgastadas en las que es fácil jugar. Portones leche con cerraduras a través de las cuales pueden espiarse las húmedas siestas calurosas del asfalto.
III
Tenía trece años y no me dejaban caminar sola por la noche. Leía en cuartos llenos de filtros de luz y pisos de madera, donde el aire parecía pintarse de oro, subir y bajar por los muebles dormidos.
Tenia un velador en la cama donde se dormía la siesta… me levantaba con el pelo seco y brillante y ropa limpia y fresca en el calor del comienzo de verano. Mi ropa era negra y me gustaba sentir el piso frió bajo mis pies descalzos, caminar por el living vació hasta escuchar que alguien tocaba la puerta.
IV
Pelo sobre mi cara y una mano sobre mi frente
Empecé a percibirte en una calle angosta con pocos árboles cubriendo la vereda. Levante la vista de mis pies y corrí el pelo de mi cara. Ibas a tu paso y entre los objetos y las personas que te rodeaban elegías moverte con ondulaciones transparentes. Supe que estabas vestido de azul y te habías colgado una rosa china de tu camisa.
Te mire de lejos y camine un poco más rápido sin notarlo.
Tu sombra era un pliegue de tu piel y yo sentía el ardor sobre mi frente, las arrugas de mi ropa desdoblándose en mi pelo.
A veces podía distinguir algunas cosas, o es que tu sombra se desaparecía de mi vista como un espejismo aguando mi cabeza.
V
Paredes crema que se ven desde afuera, una ventana espía para los chicos de 8 años. Un chico de pelo negro y piel rosada se detiene en la esquina con las manos manchadas de pintura. Tenia pestañas de pintor.
Su ropa olía bien al caer de su cuerpo. Bufanda blanca, perfume y ropa limpia para “saltear” ir a la escuela y viajar en tren de la línea MITRE con un cuaderno y lápiz.
Siesta en tu cama destinada a embellecer.